Como he mencionado en anteriores publicaciones, y como ya todos sabemos, la pandemia por coronavirus que el mundo atraviesa actualmente significa un evento insólito, un suceso que ha puesto a prueba al organigrama mundial y el modus vivendi que acostumbramos en diferentes latitudes se ha desvirtuado. Esto arrastró consigo una serie de inconvenientes en el sector laboral, que se ha visto sumamente afectado, problema que involucra a prácticamente la totalidad de los países y, por supuesto, a México. Ante esta situación, tanto el empleo formal como el informal, incluyendo las vertientes de Población Económica Activa (PEA) y Población No Económicamente Activa (PNEA) se han descompensado drásticamente, pues desde los tiempos de la crisis de 2009 no se veía un repunte considerable en la curva de desempleo. Como una pandemia es un escenario el cual normalmente no se estipula dentro de los planes para atender crisis mundiales, dicho fenómeno “tomó por sorpresa” a los gobi...