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Mostrando las entradas con la etiqueta Libertad

Si no podemos divertirnos, ¿cuál es el punto? por David Graeber

Alguna vez, mi amiga June Thunderstorm y yo pasamos media hora sentados en la pradera junto a un lago. Mirábamos a un gusano balancearse desde la punta de una hebra de pasto, torciéndose hacia cualquier dirección posible, para finalmente saltar hacia otra y ahí repetir el ritual. El proceso continuó de forma cíclica, constituyendo un gasto masivo de energía en una acción que aparentemente no tenía razón de ser alguna. “Todos los animales juegan,” me dijo June. “Incluso las hormigas.” Ella había ejercido profesionalmente la jardinería durante muchos años, por lo que había presenciado múltiples actos parecidos que usaba como referencia. “Mira,” dijo con modesto aire triunfal. “¿Ves a lo que me refiero?”   Al oír esta historia, la mayoría de nosotros pediría una prueba. ¿Cómo podemos saber que el gusano estaba jugando? Tal vez los círculos invisibles que trazaba en el aire con su bamboleo eran parte de la búsqueda de algún tipo de presa. O de un ritual de apariamiento. ¿Podemos probar...

Algo muy parecido a la libertad

Hacer lagartijas y sentadillas debe ser, sin lugar a dudas, una de las formas más extravagantes que haya visto de protestar. Ocurrió hace unos días en Clearwater, Florida. 1 Un grupo de personas asiduas al gimnasio no pudo más con la presión infringida hacia ellos por parte de Bárbara de Regil, y encolerizados se dieron cita a las afueras de la corte de la aludida demarcación. Ahí presentaron sus prioridades, pidiendo por la reapertura de éstos, los centros de espiritualidad por excelencia del siglo XXI, al compás de jocosas consignas como “ Give me gains or give me death ”, cuya traducción –permítanme la licencia poética­– vendría siendo algo así como “Antes muerto que dejar de estar mamado”. Aunque pueda parecer que no fueron los más imaginativos ideando mecanismos de protesta –y antes de ponernos a reír–, tenemos que reconocer que el recurso discursivo al que apela su causa es sumamente contundente. Es esa la razón por la que me cambia el gesto y creo que tal noticia no puede ...