La actual crisis por coronavirus ha puesto en jaque a más de un sector productivo de servicios y bienes no esenciales en materia económica. Los centros comerciales, el turismo, los bienes de lujo y el entretenimiento son algunos testigos de la disminución del consumo a la que nos ha llevado el confinamiento y las medidas de sanidad que han implementado los gobiernos. Los gastos de ese viaje que tenías planeado para el verano o las recurrentes sumas desembolsadas los fines de semana por concepto de “fiesta” probablemente cambiaron de destino. El empleo sigue disminuyendo de manera dramática y por consiguiente el ingreso de las familias cae abruptamente, llevando a algunos a consumir únicamente bienes esenciales, lo suficiente para subsistir, con algunas excepciones para disfrutar del ocio o cumplir algún deseo que les permita escapar de la atmósfera tan pesimista que nos absorbe anímicamente. Al momento de realizar compras, evaluamos nuestras necesidades priorizando las v...